Empatía organizacional


Mucho se ha hablado de la importancia de la comunicación en las organizaciones como eje vital en los procesos, sin embargo, hay una compañera silenciosa y de alto impacto que apoya la efectividad de la misma: la empatía.

No resulta tan obvio entender las necesidades y los problemas de los demás. Es cierto, que hemos logrado avances en la empatía al interior de los grupos, poco a poco términos que parecen moda van haciendo parte del consciente de las personas en su interacción con otras.

Un reto nuevo se plantea entonces, y es trabajar sobre la “miopía departamental” que dificulta el entendimiento de las necesidades de las otras áreas y departamentos de la empresa, para que cobre significado y fuerza la sinergia de los equipos.

En ocasiones falta consultar y coordinar previa y oportunamente actividades con otras áreas para validar necesidades y verificar los problemas que generarían en la programación de las funciones de otras áreas.

Ahí surge entonces la “miopía departamental”, la búsqueda de la efectividad en los procesos individuales de cada grupo o subproceso de la empresa, olvidando que somos un sistema y que cada acción o inacción produce un efecto y resultado a nuestro alrededor.

Este es sólo un ejemplo, que se repite inconscientemente en las organizaciones, entiendo mi proceso como único y primordial, y no me pregunto qué pasará en el entorno o que pasará con los otros procesos a partir de mis decisiones.

¿La solución? O al menos parte de ella, la empatía organizacional.

Atendiendo a la definición de empatía que se dio a conocer al inicio del artículo y aplicándola al ámbito organizacional, si los diferentes departamentos que hacemos parte de la estructura de la empresa entendiéramos las necesidades, sentimientos y problemas de los otros departamentos, es decir, ponernos en su lugar, conocer y comprender sus procesos, y asimilar cómo cada uno es parte fundamental de ese sistema vivo que se llama EMPRESA, podríamos tomar decisiones y acciones que beneficien las diferentes partes, optimizaríamos recursos y minimizaríamos el impacto no solo en el proceso si no también en el relacionamiento.

Recordemos que las organizaciones están conformadas por personas y somos finalmente cada una de nosotras las que sumamos al éxito o al fracaso de las mismas.

Practiquemos entonces más la empatía organizacional.

#BienestarEmocional #AdrenalinaGuiar #ComunidadGuiar

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