Somatización de emociones


Somatización de emociones, ¿qué te dice tu cuerpo? Hipócrates afirmaba que las enfermedades son consecuencia de un desequilibrio de los “humores internos”, que puede ser restablecido con buena alimentación y con reposo del cuerpo y del espíritu. ... Las enfermedades del alma se manifiestan en el cuerpo físico.

Son muchos los experimentos que, junto con un sinfín de observaciones han llegado a demostrar que todas las enfermedades son el resultado de la interacción entre múltiples factores, que dependen tanto del agente agresor: bacteria, virus, agente carcinógeno, como del organismo agredido: genéticos, endocrinos, nerviosos, inmunológicos, emocionales y comportamentales. Producto de esto surge una ciencia médica denominada Psiconeuroinmunoendocrinología.

La medicina holística considera al hombre como un ser en interacción constante con otras fuerzas y otros campos energéticos y no como un ente aislado marginado de su entorno. El cuerpo humano no es la suma de sus partes sino un todo en cada una de las partes.

La ciencia no duda ya de la interacción entre la mente y el cuerpo ni del efecto que los estados emocionales producen en el organismo. No hace falta ser científico para saber que cuando estamos deprimidos nuestro sistema inmunológico está deprimido y cada uno de nuestros órganos deprimen sus funciones. Hoy día se sabe estadísticamente que las personas alegres y optimistas viven más tiempo y enferman menos que las personas pesimistas y deprimidas.

La ira, el odio, la envidia, la depresión, el rencor, el miedo, la pérdida de autoestima, la falta de ilusión en la vida, son potencialmente fuentes de enfermedad para quien las padece porque producen reacciones bioquímicas en nuestro organismo que alteran la homeostasis.

El corazón: representa el amor, y la sangre, el júbilo

Cuando nos privamos del Amor y el júbilo, el corazón se encoge y se enfría, y como resultado, la circulación se hace perezosa y vamos camino de la anemia, la angina de pecho y los ataques cardíacos

El cuerpo: El cuerpo está siempre hablándonos; sólo falta que nos molestemos en escucharlo, Cuando un modo de hablar y de pensar se hace continuo, termina expresándose en comportamientos y posturas corporales.

Los oídos: Representan la capacidad de oír. Cuando hay problemas con los oídos, eso suele significar que a uno le está pasando algo de lo que no se quiere enterar. El dolor de oídos indica que lo que se oye provoca enfado.

La cabeza: Cuando algo anda mal en la región de la cabeza, suele significar que sentimos que algo anda mal en «nosotros»

Ojos: Cuando tenemos problemas con ellos eso significa, generalmente, que hay algo que no queremos ver.

Articulaciones: Si tenemos las articulaciones agarrotadas e incapaces de moverse, una inflamación en las articulaciones revela, por tanto, una resistencia o irritación respecto al movimiento, tal vez un temor a lo que nos espera delante, o una dificultad en someternos a ello.

Los dolores de cabeza: Provienen del hecho de desautorizarnos a nosotros mismos, La próxima vez que te duela la cabeza, detente a pensar cómo y cuándo has sido injusto contigo, perdónate y no pienses más en el asunto.

Los problemas en los senos paranasales: Significan que a uno lo irrita alguien que es una presencia muy próxima en su vida. Hasta es posible que sienta que esa persona lo está sofocando o aplastando.

La espalda: Representa nuestro sistema de apoyo, tener problemas con ella significa generalmente que no nos sentimos apoyados, ya que con demasiada frecuencia creemos que sólo encontramos apoyo en nuestro trabajo, en la familia o en nuestra pareja.

La garganta: Representa nuestra capacidad de «defendernos» verbalmente, de pedir lo que queremos, de decir «yo soy», etcétera. Cuando tenemos problemas con ella, eso significa generalmente que no nos sentimos con derecho a hacer esas cosas. Nos sentimos inadecuados para hacernos valer. El dolor de garganta es siempre enfado. Si además hay un resfriado, existe también confusión mental. La laringitis significa generalmente que uno está tan enojado que no puede hablar,

La amigdalitis y los problemas tiroideos: No son más que creatividad frustrada, incapaz de expresarse, Cuando nos resistimos al cambio, o nos encontramos en pleno cambio o estamos intentando cambiar.

El exceso de peso: Representa una necesidad de protección. Tratamos de protegernos de heridas, agravios, críticas, abusos e insultos.

Las piernas: Los problemas en las piernas suelen indicar un miedo a avanzar o una renuncia a seguir andando en cierta dirección.

Las rodillas y cuello: Se relacionan con la flexibilidad, hablan de inclinarse y de ser orgulloso, del yo y de la obstinación. Con frecuencia, cuando avanzamos, nos da miedo inclinarnos y nos ponemos tiesos. Y eso vuelve rígidas las articulaciones. Queremos avanzar, pero no cambiar nuestra manera de ser. Por eso las rodillas tardan tanto en curarse, porque está en juego nuestro yo. El tobillo también es una articulación, pero si se daña puede curarse con bastante rapidez.

Amargura o mal humor permanente: Indican una acumulación de frustraciones en alguien que no se siente libre para expresarse o para hacerse valer, indican también rebelión contra la autoridad, nos enfurecemos tanto que queremos golpear a alguien y, en cambio, los golpeados somos nosotros. Cuando nos enojamos con nosotros mismos, cuando nos sentimos culpables, cuando tenemos la necesidad de castigarnos.

La anorexia y la bulimia: Expresan una negación de la propia vida, y son una forma extrema de odio hacia uno mismo. Cuando se odia a sí mismo, en realidad odia una idea que tiene de sí mismo.

La artitris: Es una enfermedad que se origina en una constante actitud de crítica. En primer lugar, la persona se critica a sí misma, pero también critica a los demás.

Cáncer: Es una enfermedad causada por un profundo resentimiento contenido durante muchísimo tiempo, hasta que literalmente va carcomiendo el cuerpo, En la infancia sucede algo que destruye nuestro sentimiento de confianza. Esta es una experiencia que jamás se olvida, y el individuo vive compadeciéndose de sí mismo.

Poseemos la capacidad de crear la enfermedad, también tenemos el potencial para liberarnos de ella.

Pidamos a nuestra mente consciente que rechace total e inmediatamente cualquier afirmación que haya oído y que no sea totalmente favorable, y la sustituya entonces por lo que pueda contribuir a nuestra felicidad y a nuestro bienestar.

¿Qué hacer para no somatizar?

  • Di adiós a las emociones negativas. Aprende a dejar de pensar en negativo y a reconocer las emociones negativas como por ejemplo el resentimiento o el rencor. Una de las mejores técnicas para hacerlo es con el perdón. Está claro que a veces perdonar es complicado, pero piensa en que cuando lo hagas te vas a sentir mejor contigo mismo, más liberado. Recuerda siempre que tú controlas tus emociones, no al revés.

  • Evita aquellas situaciones que te causen estrés y malestar. Ya has reconocido que el estrés afecta a tu estado anímico. Observa las situaciones que te hacen sentirte estresado e intenta evitarlas lo máximo que puedas. Quien evita la piedra, evita el tropiezo. Descubre como afecta el estrés a nuestro cerebro y los tipos y síntomas del estrés.

  • Modifica hábitos, cambia de estilo de vida. Si sabes que determinadas cosas te generan estrés, evítalas. Prueba a salir más con tu círculo de amigos, el apoyo social es muy importante. El ejercicio físico y el contacto con la naturaleza pueden ser de gran ayuda.

  • Desahógate y si necesitas llorar, llora. Compartir con nuestras personas más cercanas nuestros problemas y preocupaciones es muy aconsejable. Además, si tienes la necesidad de llorar, hazlo. No reprimas tus sentimientos. Llorar tiene muchos beneficios psicológicos.

  • La vida se vive mejor con una actitud positiva. ¿Sabías que la evolución de cualquier enfermedad o adversidad está influenciada por la actitud que tomemos? Si mantenemos una actitud negativa y pensamos que todo lo malo nos pasará a nosotros, nuestras posibilidades de mejora se verán reducidas. Por eso, mantener una actitud positiva hace que nuestro ritmo cardíaco se regule e incluso nos hace olvidar algunos problemas y dolores.

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