Mi pasión por la charrería


En México, la charrería es considerada como el deporte nacional por excelencia desde que fue registrada en la Comisión Nacional del Deporte. Se realiza en "lienzos charros" que son instalaciones especialmente diseñadas para su práctica. A un jinete se le denomina “charro” y, en caso de la amazona, es llamada “escaramuza”. Una escaramuza charra es la práctica femenil dentro del deporte de la charrería y consiste en evoluciones coreografiadas a caballo con música de fondo.

Los equipos de escaramuzas no tienen un número específico de integrantes, pero generalmente se conforma por 8 integrantes y, cuando exceden este número, se les llama monumentales. Cuando un equipo participa en torneos tiene que cumplir un reglamento al igual que los charros. Cada integrante del equipo en competencia oficial debe estar registrada en la Federación Mexicana de Charrería.

Las integrantes de las escaramuzas deben presentarse atuendadas siguiendo el reglamento (iguales entre las 8, las mismas monturas y respectivos arreos de los caballos). Los vestidos pueden variar en el color en parejas, cuartetos o individual.

El entrenamiento de las escaramuzas es muy intenso, ya que deben poder controlar sus caballos con suma pericia. Las evoluciones requieren una perfecta coordinación entre todas las integrantes de un mismo equipo.

La indumentaria de la escaramuza esta conformado por: vara, sombrero, botas, una espuela (izquierda), albarda , riendas (freno), vestido, crinolina, rebozo, moño del cabello y calzonera.

La falta de alguno de los conceptos y el uso de lo no permitido será motivo de descalificación del equipo en la competencia. Para las competencias oficiales, todas las partes de este atuendo deberá igual en todas las las integrantes de una misma escaramuza.

Como ya les había comentado en un artículo anterior, los caballos y la charrería son mis más grandes pasiones. Al practicar este deporte, no solamente represento las tradiciones de mis raíces, sino que también me permite estar en contacto con esos maravillosos animales.

Debo mencionar en específico a Gala, mi yegua. Al comenzar las prácticas y, en su momento la presentación, nos fusionamos hasta ser una; lo que me manifiesta el gran amor que tenemos una por la otra y el cual, a su vez, puede ser percibido por el publico en las ejecuciones que realizamos.

Les comparto una gran enseñanza que mi padre me ha dado a lo largo de los 18 años que tengo inmersa en el mundo de la charrería: "Si tienes un caballo cuídalo, quiérelo, entrénalo, entrénalo, edúcalo, respétalo, abrázalo y, sobre todo, compréndelo".

#BienestarEmocional #AdrenalinaGuiar

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