5 pistas para saber tu compromiso organizacional


A pesar de que últimamente la fidelidad profesional anda en horas bajas y de que ha aumentado la movilidad laboral, las empresas buscan nuevos talentos comprometidos y tratan de mantener a los ya veteranos.

El empleado para toda la vida ya no existe. Las aspiraciones y el éxito profesional aumentan la rotación no deseada de personal, por lo que las empresas saben que atraer el talento no es su única preocupación, sino que tienen que aprender a mantenerlo. El trabajador comprometido es el idóneo para estas compañías, que buscan la fidelización dentro del volátil mercado laboral. Descubre aquí las cinco claves que demuestran tu nivel de compromiso:

Ambiente sano

"Cuando un profesional está feliz con su trabajo y disfruta de un buen clima profesional, lo lógico es que aumente su grado de compromiso", afirma Genoveva Vera, coach y experta en liderazgo. El contexto en el que se enmarca la actividad laboral es clave para fidelizar al profesional. Un escenario positivo y enérgico motivará al trabajador, generando interés y aumentando las ganas de formar parte de un equipo con el resto de la plantilla.

Profesionalidad

Demostrar tu valía personal es el segundo paso para manifestar tu fidelidad. Vera asegura que "el profesional que conoce perfectamente su trabajo y lo realiza de forma excelente, obtiene los resultados previstos". La flexibilidad, la responsabilidad y la cooperación son aptitudes propias del colaborador implicado. Añade que "tener una conducta empática es necesario para forjarse una reputación sólida".

Transparencia

"El tiempo siempre pone las cosas en su sitio", declara Cristina Caamaño, executive manager de Page Personnel. Lo importante no es qué se dice sino cómo se dice. Caamaño apunta que "un colaborador comprometido con su empresa es aquel que habla bien de ella, sea cual sea el contexto y la audiencia". En un mercado laboral dominado por las redes sociales, a las compañías les preocupa cada vez más que un candidato, que luego se convertirá en trabajador, hable mal de la organización. Por esta razón, los procesos de selección son cada vez más rigurosos; es el punto de partida para fidelizarlos.

Gestión emocional

Las personas somos emocionales y muchas veces no podemos evitar trasladarlo al ambiente laboral, por ello es importante controlar los sentimientos en el trabajo. "Alguien que explota emocionalmente por cualquier cosa, o que busca sacar lo peor de los demás, no es fiable", señala Vera. En este sentido, tiene especial relevancia la influencia de los compañeros del trabajo. Ellos son un factor determinante que te mantiene unido a la corporación, un mástil en el que poder apoyarte. "El trabajo en equipo, la disposición a ayudar, cuidar las relaciones entre compañeros y arrimar el hombro cuando las cosas se ponen difíciles son actitudes necesarias para la colaboración ", aclara Muro.

Colaboración

Por último, aquellos que buscan el bien común de la compañía demuestran estar integrados en la marca: "Es un excelente detector de gente comprometida. El bien común manifiesta una implicación superior con la firma" matiza Muro. También, añade que "este compromiso no se compra con dinero. El que se implica porque le pagan más es un mercenario", y es que el factor dinero no se encuentra entre los imprescindibles al hablar de fidelidad: 'Te subo el sueldo por el compromiso demostrado y no para que te comprometas", concluye.

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