¿Cómo calmar la ansiedad en el trabajo?


¿Quién no ha sufrido de ansiedad alguna vez? Probablemente, todos y cada uno de nosotros hayamos experimentado en algún momento de nuestras vidas esta emoción. Es una reacción normal que nos prepara para afrontar las presiones, pero que viene acompañada de temores y estrés. Sin embargo, la ansiedad en el trabajo puede traernos muchos problemas si no la gestionamos adecuadamente.

Hoy nos vamos a centrar en un tipo de ansiedad en concreto: la ansiedad en el trabajo. Te resulta familiar, ¿verdad? Pues vamos a ver qué podemos hacer para calmar la ansiedad laboral.

1. Respira

Igual que cuando nos sentimos nerviosos, respirar cuando la ansiedad en el trabajo hace acto de presencia es uno de los métodos más simples y eficaces para calmarnos. Cuando la ansiedad aparece, empezamos a respirar de forma más rápida y eso no hace más que aumentarla.

Por ello, debemos esforzarnos e intentar controlar nuestra respiración, incluso podemos poner en práctica la tan conocida respiración diafragmática que dicen que siempre funciona ¿a ti también?

2. Muévete

Esta es otra forma de calmar la ansiedad en el trabajo y es ¡moviéndonos! Da un paseo para relajarte, apártate de aquello que te provoca ansiedad. Muchas veces, tememos estar perdiendo el tiempo dedicándonos un momento a respirar, a relajarnos, a despejarnos.

Sin embargo, sucederá todo lo contrario. Regresaremos al trabajo con la mente más despejada y con más fuerzas para enfrentarnos a toda la presión a la que nos vemos sometidos.

3. Habla con alguien

No dudes en hablar con alguien de la oficina, un amigo o llamar por teléfono a esa persona a la que siempre puedes confiar tus problemas. Esto te ayudará a desahogarte, y sobre todo a calmarte. Además, la persona con la que hables puede brindarte consejos y hacer que veas la situación de otra manera.

Muchas veces, vemos los problemas más grandes de lo que en realidad son. Hablar con alguien puede ayudarnos a verlos tal cual son, algo que agradeceremos.

4. Escucha música

Escuchar música tiene un efecto relajante de por sí. Si en tu trabajo puedes permitírtelo ¡ponte los audífonos! Además de relajarte, evitará que pienses en aquello que te provoca ansiedad. Ahora ya sabes por qué lo hacen muchos trabajadores, sobre todo las personas que trabajan en el sector administrativo.

5. No te apresures

Aunque tengas muchas cosas que hacer y ese sea el motivo de tu ansiedad. Organízate, establece cuáles son las prioridades y no te obsesiones con tenerlo todo en un tiempo récord. Muchas veces, nos exigen cosas que es imposible cumplir. De ahí las horas extras. Seamos realistas. Veamos qué hay que hacer primero y qué podemos dejar para después, no queramos abarcar todo.

6. Pide ayuda

Si realmente hay un proyecto importante que no puedes abarcar tú solo, pues el día no tiene más que 24 horas, ¡pide ayuda! Seguramente hay compañeros que se ofrecen a ayudarte, y muchos otros que ya han acabado sus obligaciones o están menos sobrecargados de trabajo.

7. No te bloquees

Cuando no encontramos la solución a un problema, fácilmente nos estancamos sin poder salir de esa situación. Si esto nos sucede pongamos distancia. Muchas veces, nos ponemos nerviosos al no encontrar una solución y eso no nos ayuda. Sepamos alejarnos y luego retomarlo después. Seguramente, nos venga la inspiración rápidamente.

8. Sonríe

Muy importante y efectivo ¡sonríe! Sonreír nos levanta el ánimo, nos activa y nos permite afrontar todo lo que se nos viene encima con una actitud más positiva. ¡Que nada te haga perder la sonrisa! No es el fin del mundo. Hay que intentar ver las cosas desde otra perspectiva.

#BalanceMental #AdrenalinaGuiar

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