El poder de decretar


¿Qué es Decretar?

Si viste la película El Secreto seguramente escuchaste por todos lados el poder del decretar, pero, ¿de donde viene esa palabra y qué significa?

Decretar viene del latín decretare y significa darle poder a una persona o institución. En el caso de los estudios de superación personal, decretar es usar el poder de tu palabra para obtener los resultados que deseas.

Decretar es una afirmación verbal o mental que es emitida por una persona con la autoridad de saber que se llevará a cabo.

Imagina que eres un jefe (no tiránico, ni autoritario, sino sabio y con justo poder) que da órdenes lógicas y concretas, sabiendo que sucederán. Eso es decretar.

Los expertos en decretos coinciden en que hay que seguir algunos pasos para que el decreto se manifieste como lo deseas. Aquí te mencionamos los más importantes.

Dar gracias

Esto abre las puertas de la prosperidad, dar gracias es la forma más grande de fe, pues antes de tener o ver algo realizado, lo estás dando por hecho.

Escribe tu deseo y léelo

Escribir conecta a tu mente inconsciente con la realidad de la vida cotidiana. Haz una lista de lo que deseas decretar y léela frecuentemente en voz alta, con la emoción de que ya es un hecho.

Visualiza frecuentemente

Toma algunos minutos dos o tres veces al día para visualizar tu deseo, sin dejar de sentir que ya es un hecho. Mientras lo ves en tu mente, decreta que ya se concedió, y que ya lo tienes. Da las gracias.

Siempre decreta en positivo

La mente subconsciente desconoce la palabra NO, por lo que decirle cualquier cosa en forma negativa, tendrá el efecto opuesto. Si dices “no quiero más pobreza” la mente no puede ver el “NO” y escuchará “quiero más pobreza”. Haz tus decretos en forma positiva, como “quiero riqueza”.

Ponle intención

Elimina de tu mente la idea de que todo se consigue con un gran esfuerzo y lucha, y quítate la culpa de tener lo que quieres. Ponle “emoción” a tu decreto y se realizará más rápidamente.

Déjalo y confía

No te aferres a un resultado ni te cases con un sólo beneficio. Ábrete a las posibilidades de que te llegue algo incluso mejor que lo que habías pedido. Por ello, una vez decretado, suelta por ese día la idea y confía (ten fe) en que se dará lo mejor para ti.

Teniendo ya en cuenta el poder de los decretos, podemos encontrarnos que o decretamos mal o escuchamos a alguien hacer inconcientemente un decreto perjudicial, como una amenaza "te voy a matar", "te quedarás sordo". Nuestra acción deberá ser la de "anular" ese decreto, diciendo en voz baja o de forma mental "Decreto anulado", de esta forma tu "decreto conciente" se impondrá por sobre el "decreto sin pensar o con maldad". Mientras más practiquemos decretar positivamente (y siempre con conciencia de no dañar), iremos tomando justamente conciencia del poder de desear, y de el bien que podemos hacerle a los demás, por ejemplo decretando cosas buenas para los demás: "tú estás sano", "tú te lo mereces", siempre deseando que tus o sus logros no perjudiquen a nadie.

#AdrenalinaGuiar #BalanceMental

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