Laura Ramírez: Historia de una guerrera


¡Hola a todas! Les mando un enorme abrazo y quiero convocarlas a que festejemos este Día Internacional de la Mujer cuidándonos y haciéndonos una autoexploración constante para detectar a tiempo el cáncer de mama. Quiero compartirles mi historia e iniciarla con esta frase que tal vez muchas pueden reconocer: “Eso a mí nunca me va a pasar”.

Mi nombre es Laura Orlanda Ramirez Bucio, tengo 44 años, soy mamá de un varón, arquitecta de profesión y trabajo en Grupo Guiar en el departamento de Construcción. El pasado mes de octubre fui diagnosticada con cáncer de mama. La noticia me dejo fría y fulminada, como a cualquiera que pueda recibir una noticia así de fuerte. Lo primero que pensé fue: “¿Porque a mí?” Respuesta que aún no sé. No me detuve mucho a pensarlo, el enemigo estaba adentro, estaba creciendo y habría que eliminarlo.

La historia comenzó así: Un buen día estaba descansando en mi casa después de concluir la rutina del día. Como todas las mujeres, me quito el sostén y me pongo algo más cómodo. En el proceso descubrí un bulto en mi pecho derecho y, como era de esperarse, me preocupé y comencé una exploración más profunda. Encontré algo raro (una bolita) por lo que acudí primero al IMSS a intentar buscar ayuda pronta, pero sin respuesta alguna. Como no quería perder tiempo, acudí al sector privado en donde encontré un equipo de oncólogos muy profesionales con más de 1,000 casos atendidos y dispuestos a ayudarme. Enseguida me mandaron a hacer una cantidad de estudios que nos darían el diagnóstico final: mastografía, biopsia guiada por ultrasonido, placas de tórax y pruebas de sangre.

Uno de los mayores miedos de una mujer se estaba haciendo realidad, el dictamen final llegó: Biopsia trucut positivo para carcinoma ductal in situ de alto grado, con patrón histológico sólido y necrosis tipo comedo multifocal, con aparente invasión al estroma y al torrente ¿Qué quiere decir esto? Tenía un tumor cancerígeno de muy alto riesgo que estaba creciendo rápidamente, aun encapsulado y con posibilidad de infiltrarse en la sangre e infectar todo el cuerpo.

Mi pregunta inmediata:

- Doctor ¿y qué tengo que hacer?

- Cirugía urgente Laura. Entre más tardes más riesgo de invasión tienes. Tendremos que quitarte los dos pechos: uno infectado y el otro por prevención, porque si ya te dio en uno, lo tendrás en el otro indudablemente.

Me detuve por un instante a pensar. Me dolía mucho perder mis senos ¡no quería!, pero ya no era opcional, sí iba a suceder. El pasar por un proceso se mastectomía no significa que tengas que vivir con cicatrices en el alma y en el cuerpo; así que uní al equipo médico, a uno de los cirujanos plásticos más reconocidos de León, quien me ayudaría a pasar por este tratamiento lo más dignamente posible. Tuvimos varias reuniones para diseñar la mejor manera de intervenir y hacer el menor daño posible para, finalmente, tener todo previsto con fecha y hora.

El día llegó y entré a la operación con una sola frase en mi cabeza: “Dios mío, permíteme despertar por favor para volver a ver a mi familia”. Después de 6 horas de cirugía logré abrir los ojos nuevamente y enfrentar la dolorosa recuperación de casi un mes, en donde no sólo te duele el cuerpo sino el alma también. Esto es un proceso de duelo donde tienes que enfrentar la aceptación y aprender a vivir con tu enfermedad con todo lo que conlleva. Tuve que aprender a llevar un cambio de vida por completo, un cambio de mentalidad, un cambio de malos hábitos y poder corregirlos.

Hoy, estoy en espera de recibir 36 radiaciones en los próximos 2 meses y continuaré con un tratamiento hormonal por 5 años para culminar con el primer round de la lucha contra el cáncer de mama.

Quise compartirles mi historia para enviarles un mensaje “POR FAVOR, AUTOEXPLORATE”, el cáncer detectado a tiempo es curable. Yo la libré y también quiero que lo hagas tú. Acude a tus revisiones periódicas y revísate de manera constante. Mi tumor se desarrolló en menos de 3 meses y, si eso hubiera pasado, hoy yo te contaría otra historia. Es sumamente importante que lo tomes muy en serio, te revises y, si detectas algo, acude a tu médico lo antes posible. Esta vida es maravillosa y vale muchísimo la pena vivirla por eso ¡CUÍDATE!

De mi experiencia tomo lo mejor: sólo positivo. Agradezco mucho a Dios que esté viva hoy y te lo pueda contar. Quiero convertirme en vocera de la lucha contra el cáncer de mama y apoyar a otras mujeres que, como yo, estamos peleando y queremos ganar. Por tal motivo, mi mensaje lo comparto primeramente con ustedes: Las hermosas mujeres de Grupo Guiar.

No me puedo despedir sin antes agradecer infinitamente a todos los que me apoyaron en este difícil proceso. Gracias por las muestras de cariño y aprecio, por los abrazos en el momento justo, las sonrisas y bromas que me hicieron la vida más leve y por todo el amor que he recibido de esta hermosa familia Guiar ¡Bendiciones a todos!

#ComunidadGuiar #DíaInternacionaldelaMujer

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