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Malos hábitos que podrían costarte el trabajo


Todos tenemos malos hábitos. Estos comportamientos negativos no necesariamente te hacen una mala persona, pero como empleado pueden dar una muy mala impresión tuya, e incluso costarte el trabajo.

“Es probable que un solo mal hábito no provocará que te despidan de inmediato, pero el efecto acumulativo de los malos hábitos con el tiempo sí pueden hacerlo“, dice la doctora Katherine Brooks, directora ejecutiva de la oficina de desarrollo personal y de carrera en la Universidad Wake Forest y autora de You Majored in What? Mapping Your Path from Chaos to Career.

Aquí hay un listado de los malos hábitos que te pueden costar el trabajo:

Mentira. Falsificar tus credenciales o plagiar intencionalmente algo, mentir sobre tus horas de trabajo, hacer mal uso de la tarjeta de crédito de la empresa, robarse el crédito de los logros de tus compañeros de trabajo o robar de cualquier modo a tus empleadores te puede costar el trabajo. “La manera más segura para que cualquiera de nosotros pierda el trabajo de forma repentina y miserable es tener el hábito de desviar las verdades y mentir, aunque sea de formas pequeñas”, dice Ann Kaiser Stearns , psicóloga y autora del best seller Living Through Personal Crisis.

Procrastinación

“Este hábito puede hacerte un serio daño en la oficina”, dice Brooks. “Si eres una de esas personas que cree que hará un mejor trabajo en el último minuto y pospone proyectos o tareas hasta el día (u horas) antes del deadline, puede que no te des cuenta del impacto que tiene ello en tus compañeros de trabajo.” Si las prisas del último minuto hacen que otros trabajen rápidamente, es probable que provoques su molestia y que seas el primer culpable cuando un proyecto fracase o no se termine a tiempo.

Negatividad. Sí, muchos de nosotros habitualmente chismeamos o nos quejamos, pero abusa de esa práctica y pondrás tu empleo en riesgo. “Todos ello conduce al mismo resultado final: te convertirás en un dolor de cabeza para tu jefe”, dice Amy Hoover,

presidenta de Talent Zoo.

Impuntualidad. Si constantemente llegas tarde al trabajo o extiendes tus recesos muestras una actitud de complacencia y falta de cuidado, dice Roxanne Peplow, directora de servicios estudiantiles en Computer Systems Institute. “Ya sea que tengas la intención de hacerlo o no, llegar tarde demuestra falta de respeto al contrato social de la oficina, así como a tus compañeros de trabajo que hacen un esfuerzo para llegar a tiempo.”

Pobre comunicación vía correo electrónico. Esto puede incluir todo, desde que no responder a mails hasta no ser consciente cómo escribes uno. “Puedes ser percibido como brusco o grosero, o muy poco concreto o muy descuidado”, dice Brooks. Si tiene la mala costumbre de tomar demasiado tiempo para revisar o responder a mensajes de correo electrónico, podrías no enterarte de importantes reuniones o fechas de entrega, causar retrasos o confusión, o ser percibido como muy poco profesional.

Malos hábitos de lenguaje corporal. ¿Tienes un apretón de manos débil? ¿Evitas el contacto visual? “La gente debe entender que las acciones hablan más que las palabras”, dice Peplow. “Y la mayor parte de nuestra comunicación se realiza a través de las señales no verbales.” Los compañeros de trabajo, los directivos o los clientes pueden percibir algunos de sus hábitos de comunicación no verbal como groseros o poco profesionales, y esas cosas podrían llegar a tener un impacto significativo en el avance de su carrera.

Lenguaje pobre. “Cuando escuchas a alguien usando una gramática pobre o malas palabras, ello se traduce en la creencia de que esa persona es ignorante”, dice Peplow. Recuerda que no estás en casa o en la fiesta con tus amigos. Asume siempre, SIEMPRE, que tu jefe puede escucharte.

Síndrome del lobo solitario.

¿Tienes la costumbre de querer hacer siempre las cosas por tu cuenta? Eso no va a funcionar en la oficina. “Mientras que la independencia es buena en algunas situaciones o cuando la concentración es necesaria para conseguir terminar un proyecto, por lo general las personas que saben trabajar en equipo experimentan un mayor éxito en el trabajo”, dice Brooks.

Berrinches. Si pierdes el control se asume que no puedes trabajar bien bajo presión o manejar bien las responsabilidades, dice Peplow. “Practica técnicas de reducción de estrés, como meditación o ejercicios de respiración profunda y, en la medida de lo posible, deja tus problemas personales fuera del trabajo.”

Ineficiencia. Los malos hábitos como la desorganización, pérdida de tiempo y hablar demasiado pueden hacer a un trabajador extremadamente ineficiente. “Puedes no darte cuenta de ello, pero muchos de tus compañeros de trabajo están allí para trabajar, no socializar, y pueden no querer ser groseros contigo ignorando tus conversaciones personales”, dice Hoover. No quieres llegar a ser esa persona con la que tus colegas evitan trabajar, mantén la charla informal al mínimo en horas de trabajo, tu escritorio organizado y no pases demasiado tiempo en tareas no relacionadas con el trabajo.

Hablar sin pensar. Hay que meditar todo lo que se dice y controlarse en el lugar de trabajo. Decir algo inapropiado en una reunión o un email puede ser perjudicial para tu carrera.

¡Compartenos tu opinión acerca de los malos hábitos! ¿Cómo crees que pueden combatirse?

#BalanceMental #AdrenalinaGuiar

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