10 estrategias para controlar los nervios


Boca seca, sudor, escalofríos, tartamudeo, vacilación, movimientos intestinales...Todos estos fenómenos resultan familiares para la mayoría de las personas cuando se enfrentan a una experiencia que les provoca una elevada tensión emocional.

Cuando una situación es importante para nosotros y nos preocupa el resultado final, los nervios nos hacen estar incómodos y tensos e incluso nos pueden jugar malas pasadas como el hecho de quedarnos en blanco.

En este artículo encontrarás una serie de recomendaciones que permitan que o bien se reduzca el nivel de nerviosismo o bien no afecte tanto a nuestra ejecución, sin embargo, hay que tener algo claro: Estas diferentes recomendaciones pueden servir para reducir el nerviosismo o sus efectos, pero no lo extirpan de raíz.

Técnicas de relajación

Las técnicas de relajación son algunas de las primeras y más conocidas recomendaciones para luchar y controlar el nerviosismo. Suelen recomendarse las técnicas centradas en el control de la respiración y la tensión y distensión muscular. Además, algunos tipos de técnicas no precisan más que unos minutos y pueden llevarse a cabo en cualquier lugar.

Técnica de las autoinstrucciones

“No soy capaz de hacerlo” o “me voy a quedar en blanco” son pensamientos que algunas personas tienen cuando se sienten nerviosos. Esto es completamente perjudicial, ya que nuestras expectativas sobre nuestra propia actuación pueden modificar tanto nuestro comportamiento final en la dirección que pensábamos.

Por el contrario, sostener pensamientos positivos y creer en nuestras propias posibilidades puede favorecer nuestro desempeño final. Además, darse autoinstrucciones sobre lo que vamos a hacer a continuación favorece que no se nos olviden los aspectos clave.

Ensaya y prepara la situación

Muchas veces estamos tremendamente nerviosos por el hecho de que no sabemos cómo vamos a actuar en la situación. Si bien evidentemente no va a ser lo mismo, una buena manera de conocer y mejorar la ejecución es ensayar lo que vamos a hacer o decir.

Aunque sea redundante, ensayar nos permite practicar las actuaciones que vamos a llevar a cabo, obtener una visión de nuestras fortalezas y de los aspectos que deberíamos mejorar antes de llevar a cabo la, además, nos acostumbramos a la situación, de manera que parte de la sorpresa o novedad no nos afectará tanto en el momento de la verdad.

Consume bebidas que permitan relajarte y evita los excitantes

El café, las bebidas energéticas o otras sustancias excitantes harán que el nivel de activación aumente, cosa que generará un nerviosismo aún mayor. Es por ello que debemos evitarlos especialmente en los momentos previos a la situación que nos provoca nerviosismo. Por el contrario, puede ser beneficioso tomar bebidas relajantes como la tila o la manzanilla. En algunos casos extremos también puede llegar a consumirse algún tipo de fármaco tranquilizante, solo por indicación médica.

Haz deporte

El ejercicio activa nuestro organismo, pero también puede permitir desocupar la mente y tranquilizarnos. Se generan endorfinas y otras sustancias que facilitan disminuir la tensión interna. Es útil realizar ejercicios que nos dejen relajados, pero no es necesario que se hagan hasta caer rendido. Correr o nadar suelen ser algunos de los ejemplos típicos de ejercicios útiles.

¿Conoces alguna otra estrategia para controlar los nervios? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

#BalanceMental #AdrenalinaGuiar

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