¡Demuestra tu proactividad!



El primer hábito que se señala en el famoso libro ‘Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas’ es precisamente el de ser proactivo. Esta es una habilidad que no todos tenemos, pero que se puede conseguir con la práctica y que bien vale la pena tener, ya que la proactividad es un concepto que está directamente asociado con el éxito.


Esto significa que, si eres una persona proactiva, probablemente te irá mejor en el trabajo y en tu vida personal. ¿La razón? Ser proactivo significa tener iniciativa, ser responsable, anticiparse a los hechos, tomar decisiones más acertadas y trabajar arduamente para lograr tus objetivos. Pero, ¿realmente es posible serlo? ¿Qué cualidades hay que tener?



¿Qué es ser proactivo?


Antes que todo es importante tener bien claro qué significa ser una persona proactiva. Según el diccionario, es tomar activamente el control y decidir qué hacer en cada momento, anticipándose a las situaciones que puedan acaecer.


La definición de proactividad, por su parte, es básicamente tener una actitud proactiva. Pero dado que es un concepto que está ligado a la psicología del trabajo, también se suele definir como la actitud en la que se asume pleno control de la propia conducta y se toman iniciativas para desarrollar actividades creativas que puedan traer mejoras en el entorno laboral.



Cualidades de una persona proactiva



Ahora que conoces el significado de proactividad, de seguro te estás preguntando cómo hacer para tener un carácter proactivo y cuáles son las cualidades de una persona proactiva. A continuación, te lo contamos:


Son personas activas


Para ser proactivo hay que ser una persona activa. Esto significa buscar la acción, tener pasión por la resolución de problemas o tener iniciativas que ayuden a evitar que se presenten los mismos.


Se expresan de forma positiva


Las personas proactivas siempre están moviéndose para solucionar problemas y para lograrlo el lenguaje positivo es clave. Las quejas no tienen cabida en su mundo, ya que siempre ven oportunidades de crecer incluso en las situaciones complicadas. Además, expresarse con optimismo hace que las personas alrededor tengan mayor disponibilidad a buscar soluciones en conjunto.


Piensan a medio y largo plazo


Una de sus principales virtudes es prever, y esto significa mirar al futuro. Por ello, más que centrarse en las tareas inmediatas, intentan anticiparse a las necesidades futuras. Es por esto que la proactividad está asociada al liderazgo.



Son creativas


Para ser proactivo hay que ir más allá de las soluciones típicas. Por ello, este tipo de perfil tiene la capacidad de resolver cualquier situación que se les presente de manera imprevista sin que esto afecte su dinámica diaria. Y si es necesario aplican estrategias no conocidas para solucionar los problemas.


Son persuasivas


Una persona con autocontrol, segura de sí misma y capaz de escuchar las ideas de otros inspira respeto y confianza. Esto hace, además, que tengan un gran poder de persuasión porque logra que sus palabras sean tenidas en cuenta.


Aprenden de las críticas


La proactividad no implica ser perfecto o no equivocarse nunca. Las críticas pueden existir, pero una persona proactiva, en lugar de tomarlo como una ofensa personal, lo toma como una oportunidad para aprender y mejorar.


Son flexibles


Las personas con ideas y posturas rígidas difícilmente podrán alcanzar soluciones nuevas e innovadoras. Por ello, son flexibles y tienen la capacidad de adaptarse a diferentes situaciones.



Cómo convertirte en una persona proactiva



Ser una persona proactiva definitivamente te acercará más al éxito. No solo te sentirás mejor al hacer un trabajo de calidad, sino que además demostrarás tu capacidad de liderazgo dentro de la compañía. Siendo la productividad una de las aptitudes para un currículum que llame la atención, es importante que sepas cómo puedes alcanzar la proactividad en el trabajo.


1. Trázate objetivos


No puedes llegar a ningún lugar si no tienes claro a dónde vas. Así que debes trazarte objetivos y tareas a corto plazo y establecer cómo podrías resolverlos de una forma productiva. Es importante que analices si lo que estás haciendo en este momento te va a llevar a cumplir las metas que te has planteado.


2. Deja de procrastinar


La procrastinación es una de las cosas que dificulta la proactividad. Es importante que hagas tus tareas pendientes al momento, sin postergar. Puedes utilizar técnicas de productividad como ‘Pomodoro’ para establecer tiempos para la consecución de tus tareas.


3. Sé organizado


La organización es clave para ser proactivo. Es por esto que debes llevar una agenda con todas las fechas importantes, sea de reuniones, entregas, entrevistas, etc. Puede ser manual o automatizada.


4. Prepárate profesionalmente


Hoy en día la competencia a nivel profesional es enorme. No basta con que seas una persona proactiva en tu trabajo, sino que también debes contar con la correcta formación. Así que es fundamental que te mantengas actualizado sobre las nuevas tendencias y capacitaciones relacionadas con tu carrera.


5. Persevera


Rendirse no es una palabra que esté en el diccionario de las personas proactivas. Los malos resultados no son nunca una razón para darse por vencido. Al contrario, debes ser siempre perseverante y esforzarte al máximo para mejorar. Si algo te sale mal, la clave está en cambiar la estrategia hasta que salga bien.



6. Confía en tus capacidades


Un trabajador proactivo confía en sus capacidades y se muestra seguro ante los demás. Debes dejar las inseguridades a un lado y no tener miedo a decir lo que piensas y a exponer tus ideas. Esta, de hecho, es una forma de que tus superiores vean que tienes iniciativa y ganas de hacer las cosas bien.


7. Trabaja con empeño y optimismo


El estrés es el peor consejero en el trabajo. Si te dejas afectar por el entorno y permites que tus labores se conviertan en una rutina, acabarás con la creatividad. Por ello debes trabajar siempre con empeño y optimismo.


8. Haz un balance de tus objetivos


Cada objetivo o meta planteada debe tener una evaluación. Es importante que tomes nota de lo que te ha funcionado para saber qué puedes seguir haciendo y qué deberías cambiar.


9. Evita problemas personales


Cuidar que tu entorno de trabajo sea siempre agradable es esencial para ser una persona proactiva. Así que, si se llegara a presentar un problema en el trato con tu jefe o con un compañero de trabajo, debes actuar con serenidad. Respira de forma consciente para que puedas estar más tranquilo y aclara la situación de inmediato.


10. Sé responsable de sus actos


Las personas proactivas se hacen responsables de sus errores o faltas. Debes saber que reconocer un error no significa que seas menos eficiente, sino más bien mucho más correcto y empático.



¿Te consideras una persona proactiva?