Errores más comunes al usar cubrebocas y guantes



Una persona sale con cubrebocas y con los guantes de su casa. Antes, probablemente, ha tocado la puerta del ascensor y, esto seguro, la manija del portal. Se va a hacer compras y, dentro del supermercado, va tocando cosas. Es inevitable. Hay quien incluso habla por el celular pegado a la cara. Al llegar a la caja para pagar, toca más cosas. Sale a la calle y, después enciende un cigarro. Para fumarlo, se coloca el cubrebocas en la frente o en la barbilla. O se sube a su coche con los guantes puestos.


Son sólo una muestra de los errores que estos días se están cometiendo en las salidas justificadas del confinamiento domiciliario al que obliga la pandemia de coronavirus. Los expertos han insistido una y otra vez en que el uso de cubrebocas y guantes debe realizarse de manera apropiada para no aumentar el riesgo de infección debido a una falsa sensación de seguridad y un mayor contacto entre las manos, la boca y los ojos mientras se utilizan.


También han insistido hasta la saciedad en que hay dos medidas fundamentales para evitar la propagación del virus: el distanciamiento social y el lavado de manos con agua y jabón, mínimo 20 segundos y siempre que sea necesario.


Partiendo de estas dos premisas, estos serían los 10 errores más comunes que se están viendo continuamente:



1. No lavarse las manos antes de colocarse el cubrebocas e inmediatamente después de quitársela



Es muy importante recordar que el cubrebocas son un elemento complementario a la higiene de manos y el distanciamiento social, puesto que el virus COVID-19 se transmite por gotitas que se propagan cuando se tose, se estornuda e incluso cuando se habla.


El uso público del cubrebocas, como en los países asiáticos, se debe a que cada vez existen más evidencias de que ayudan a evitar la propagación de esas gotitas por parte de personas asintomáticas o de otras que pueden transmitir el virus incluso antes de que los síntomas aparezcan. Y la higiene es importante porque uno de los errores frecuentes es no lavarse las manos antes de colocarse o retirarse el cubrebocas. De nada se tienen las manos y los guantes sucios.



2. Tocar la mascarilla con los guantes



Al ir a hacer compras o a donde sea con motivo justificado, a veces hay que esperar y hacer fila. Y es habitual ver cómo hay personas que tocan los cubrebocas con -o sin- guantes ¿Por qué es un error? Si hubiera partículas del virus atrapadas en el exterior de la mascarilla, pasarían a los guantes. Si hubiera partículas del virus en las cosas que se han tocado con los guantes, pasarían al cubrebocas. Por eso también es importante que, al quitar la mascarilla, se intente no tocar la parte delantera de la misma. Se retira siempre por detrás, y tener cuidado de no tocarse los ojos, la nariz y la boca al quitarse el cubrebocas. Si hay que ajustarlo, que debe cubrir siempre nariz y boca, las manos deberán limpiarse con agua y jabón o con un desinfectante a base de alcohol. Antes y después.



3. Fumar con guantes y con la mascarilla en la barbilla o en la frente



Es una imagen que se ve con frecuencia en la calle. Si una persona lleva guantes y cubrebocas se entiende que es para protegerse del virus, con lo cual no tiene ningún sentido retirarse la mascarilla y acercar un cigarro a la boca, tocándola incluso, con los guantes con los que se ha estado tocando cosas.



4. Quitarse el cubrebocas para hablar



La recomendación es que el cubrebocas, ya que se lleva puesta por algo, se mantenga siempre cubriendo nariz y boca en todo momento. Todos esos toqueteos de las mascarilla, para ponerla en la barbilla, sobre la frente o dejarla colgando, solo ayudan a que una posible contaminación se disperse sobre uno mismo y sobre los demás. 



5. Rociar la mascarilla con algún producto químico para alargar su vida



Son un bien escaso, sí, y por ello se ha incluso recomendado a la población que se fabrique sus propias cubrebocas con telas, siempre con varias capas e incluso con algún filtro en su interior. No obstante, hay muchas personas que han podido comprar mascarillas quirúrgicas de gomas que tratan de reutilizar a base de desinfectarlas rociándolas con algún producto químico, lo que provoca que la capa impermeable quede inutilizada. En todo caso, los fabricantes no garantizan su efectividad más allá de ocho horas.



6. Usar el mismo cubrebocas siempre



Lo idóneo es usar cubrebocas de un solo uso que, una vez que se retiran, se desechan. Si son de tela, se lavan tras cada uso. Hay recomendaciones de expertos que apuntan incluso a que las mascarillas deben cambiarse cada dos horas. Además, cuando se mojan por un uso excesivo, pierden efectividad.



7. Usar guantes como si fueran inmunes al virus



Al usar los guantes desechables en la tienda u otros lugares públicos, la recomendación fundamental es que cuanto menos se toque mejor. Tocar lo mínimo posible. Pero no está ocurriendo así: es frecuente, por ejemplo, que quienes acuden a las farmacias toqueteen los mostradores que se limpian en todo caso tras cada dispensación. También se ha insistido en no caer en esa falsa sensación de seguridad que aportan pensando que, como se llevan puestos, ya se está protegido de un posible contagio. No es así. Lavarse las manos con agua y jabón es imprescindible. Usar los guantes durante un periodo prolongado de tiempo sin cambiarlos, e incluso utilizarlos de seguido en otras actividades, es otro sinsentido



8. Usar el celular con los guantes puestos



Otra escena frecuente estos días es ver a personas utilizando el celular en las filas e incluso hablando para saber qué es lo que se tiene que comprar. Da igual que se utilicen guantes, con los que se han tocado cosas, y que la cara esté cubierta con cubrebocas. Si los guantes estuvieran contaminados, el celular se convierte en una fuente de contagio para uno mismo.



9. Conducir con los guantes con los que se ha estado haciendo la compra



Otro error que se está cometiendo: con esos guantes y con ese cubrebocas se ha estado expuesto en lugares públicos, en los que se han tocado cosas. No hace falta que ningún experto advierta sobre ello, es de sentido común. O se utilizan otros guantes o se lavan las manos tras retirar correctamente los que se han utilizado en otras actividades.



10. Tirar los guantes o las mascarillas al suelo



Está ocurriendo en todos los países: guantes y mascarillas por el suelo. Tirar basura en la calle no sólo es una actitud incívica que


denota una falta de respeto absoluta, sino que además se arrojan desechos potencialmente peligrosos en una situación tan excepcional como la que se está viviendo con esta pandemia.

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